No aguanto más esto. No puedo seguir fingiendo, nunca se me dio bien, y no iba a hacerlo ahora. ¿Debería seguir dibujando una sonrisa en mí cara, y haciéndole creer que estoy genial, contenta, como siempre si estaba cerca de mí? Pero no me queda ni la más mínima razón para seguir haciéndolo.
Estos ojos, ya no pueden reflejar el entusiasmo idiota que se encendía cuando al cruzar la esquina, yo la despistada, la ilusa, pensaba en ti y en el momento menos esperado él me sobresaltaba, devolviéndome de nuevo en le realidad al encontrarte de cara y mientras sus ojos se clavaban en los míos yo solo podía disculparme avergonzada de que pudiera estar sospechando de mis pensamientos. Sin más, con un gesto serio, mirada desafiante y labios que sin querer apretaba, lo ladeaba rozando su mano queriendo hacerlo y dejándole atrás me esfumaba tan deprisa como podía sin dejar de mirar por el filo de mis ojos teniéndole a mi espalda.Cada día sin esperarlo se escapaba de mis labios una sonrisa, quizá no te he regalado tantas como hubiera querido, pero no podía evitar mi frialdad en algunos casos, así soy.
Hace unos días, hasta ahora siento decepción, a pesar de no tener razón por la que estarlo, y el me empieza a desbordar, solo me queda apenas un poco para llegar a su fin. Estallar. Como nunca lo he hecho ente él. Mí mente absurda se repite sin querer, si esto que vivo, en lo que pienso cada día sin acordarme del comienzo, si merece la pena toda esto…
Y es que no puedo olvidar teniéndole tan cerca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario