Porque te quiero cueste lo que cueste
Marta.
martes, 29 de noviembre de 2011
No tenía pinta de boxeador, pero era el único que me decía verdades como puños, por eso caí al primer golpe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario